jueves, septiembre 06, 2007

Monomatic.-

Espero colectivo en la esquina de mi casa, en la calle de enfrente alguien también espera, aunque no un colectivo, espera, en cambio, un mono. Sí, así de simple, a plena luz de día y a vista y paciencia de todo quien pasa caminando, que probablemente no ve lo que en realidad está pasando.

El submundo iquiqueño, ese submundo de estupefacientes ilegales, se manifiesta en todos lados, es cosa de tener un ojo más o menos desarrollado, un olfato para las cosas ilegales y ya se hace más fácil reconocer las truculencias del día a día, las de ojos con extrañas pupilas, rígidas expresiones faciales o erráticos comportamientos. Además, muchas de las calles de Iquique son base de operaciones para las microempresas del rubro.

Lo del monomatic funciona así: en una casa semiabandonada por años ahora al parecer se instaló un trafica, que cayó como anillo al dedo para todos los monfus del sector. La casa tiene una pobre fachada, caracterizada por su única ventana tapada con tablones de madera, es en esa ventana donde se paran los clientes-usuarios del monomatic, en vez de poner una clave en una pantalla digitial, basta con un par de toques en la ventana para que aparezca una oscura mano entregando el producto deseado.

Desde hace ya varias semanas que durante mis esperas de colectivos, o en cualquier pasada por la esquina de mi casa, puedo presenciar compras rapidísimas, un servicio express más veloz que las cadenas de comida rápida internacionales.

Es interesante ver esas cosas, esas cosas que pasan a diario, que ocurren como si nada y que se instauran con una inexplicable normalidad.

Comments on "Monomatic.-"

 

Blogger Vai said ... (5:25 p. m.) : 

¡Qué loco! Hace un par de años a mi casa llegó un mono por contrabando, el problema es que yo nunca lo pedí. Fue un mono muy inoportuno.

Saludos, llegué por casualidad aquí y te leí un poco.

 

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