Disculpen la temática deportiva. Hoy terminó el Mundial. Hay gente a la que el fútbol no les gusta, no sé por qué. Ayer además fui al estadio. Jugaba la UNAP contra San Marcos de Arica, que es lo que antes era Deportes Arica (antes de caer en la tercera). Lo bueno del fútbol es que hay historias de fondo, basta poco para seguir una en particular y así seguir un equipo es facilísimo. En el partido de ida Arica ganó de local 4 a 0, así que ayer la UNAP tenía que meter cuatro para forzar los penales, complicado escenario dirían algunos. Para empeorar las cosas, adelantaron el partido para las cuatro de la tarde, mientras que a las tres empezaba el del tercer y cuatro puesto del Mundial entre Alemania y Portugal. Llegué al estadio minutos pasadas las cuatro, salí de mi casa en el entretiempo con el tercer puesto aún en suspenso con un empate a cero, yo le tenía fe a Portugal, pero terminó ganando Alemania 3 a 1, dicen que el local tiene que mínimo sacar el tercer lugar, si hasta Chile lo ganó. En el estadio había poca gente, quizás más de los que pensaba en todo caso, La Estrella dijo que fueron 400 personas, yo no sé si tantas, pero no importa. Estaba la barra de la UNAP, que se consolidó este campeonato, aunque para el último partido de Municipal Iquique fue notable ver a la hinchada unida detrás del arco de los penales. Los que siguen a la UNAP son unos cuantos universitarios que se entretienen cantando y echando la talla un rato, además que los jugadores estudian ahí entonces se conocen. Antes de los 10 minutos Eduardo Medalla, capitán de la UNAP metió el primer gol, de tiro libre. Personalmente creo que los tires libres son hasta metáforas de la vida. Un tipo parado frente a una barrera. Está el arco, con el arquero que tiene como responsabilidad no dejar que entre ni una pelota. Unos cuantos compañeros a los que se le puede pasar la pelota y varios otros que la quieren quitar. Entonces, qué hace uno? Le pega al arco, así de simple, si no sale no importa, pero es la oportunidad del gol, todos los que juegan a la pelota quieren hacer gol. Así de simple. Medalla metió el gol, puso el uno a cero antes de los 10 minutos. El capitán, el de la 10. El fútbol es re poético. Hasta las camisetas, el 10, el de Pelé, el del Diego, D10s dirían por ahí. Medalla antes jugaba por Municipal Iquique, pero no el técnico no lo hacía jugar mucho. Así que este año, cuando se formó la Zona Norte y se creó el equipo de la UNAP, se fue a la UNAP, el único que se fue de Municipal, porque hay varios más que estudian en la UNAP y se quedaron en Municipal Iquique. Después vino el 2 a 0, que no sé quién lo hizo, el 6 me acuerdo, de bolea, recibiendo un centro de Medalla. Pero no iba a ser tan fácil, Arica descontó con un cabezazo que complicaba bastante las cosas. Pero el tercer gol de la UNAP salió antes de que acabara el primer tiempo, pasados los 40 minutos, con un penal a Ociel Rodríguez que Medalla se encargó de ejecutar. En el segundo tiempo Arica hizo dos cambios para empezar, entraba Patricio Huerta a la cancha, también jugador de Municipal Iquique la temporada pasada, pero que migró a Arica y ahora está en la final de el campeonato de apertura. En un apretado segundo tiempo, Arica metió otro gol, lamentable. Así terminó el partido. Tres a dos ganó la UNAP, pero no les sirvió. Al final no lo celebraron, obvio, mientras sacaba fotos y los tipos se subían el ánimo, uno dijo “despidámonos de la barra”. Está claro, si no juegan sólo por ellos. El fútbol es de todos. Bueno, a veces ganar no basta, no es suficiente, incluso ganando se pierde igual. Tristemente, o para tristeza de algunos, que no es lo mismo, cosas del fútbol. |