miércoles, mayo 24, 2006

Ocio en clases

Esto es de esas clásicas ocasiones en que uno no quiere estar en una sala de clases, por lo menos a mí me pasa un resto (que es como decir que me pasa bastante). Quizás más ahora último que en años anteriores, de estos 15 ó 16 años que he pasado metido en salas de clases escuchando a profesores.

En la U ya me aburrió bastante el asunto, pero por lo menos da tiempo para escribir durante las clases.

El puto profe, que por la puta habla sin parar.
Se tira flores y desprecia otras profesiones,
porque sabe lo que quieren escuchar.

Puto profe hijo de puta,
que cree saber lo que tiene que decir.

Por la puta que habla y habla,
por la puta que habla hueás.

Puta que es fome el profe,
que lo disculpen si no deja de hablar.
Puta que cree que habla,
so polite en su discurso,
que mete conceptos e incluso frases en inglés.
Que puta sabe lo que habla,
incluso cultura general.

Puta que habla el profe,
puta que habla hueás.

lunes, mayo 22, 2006

Aguante Bukowski

Este fin de semana, glorioso 21 de mayo, leí Factotum, de Charles Bukowski. El libro lo conseguí gracias a una generosa compañera de universidad que lo había ofrecido hace un tiempo. Hace rato que había querido leer a Bukowski, el problema fue que nunca encontraba libros de él. Fue una divertida lectura de fin de semana. Tuve que dejar pausado La pista de hielo, de Bolaño, para poder regresar el libro en la mañana del lunes.
De Bolaño puedo decir que durante la semana en La Tercera salió un listado con los mejores libros de los últimos 30 años, o algo así, que el diario hizo encuestando a escritores y columnistas. En la lista el número uno era Los detectives salvajes, de Bolaño, y además también estaba 2666. El número dos de la lista era El jardín de al lado, de José Donoso. Los dos libros son buenísimos, 2666 no lo he leído.

De Bukowski ahora un cita, para que vean lo bueno que es el libro.

“Ya era hora de que tuviese un poco de suerte, no mucha, un poquito bastaba. Cierto que no tenía muchas ambiciones, pero tenía que haber un lugar para la gente sin ambiciones, quiero decir un sitio mejor que el que se reserva habitualmente para esta gente. ¿Cómo coño podía un hombre disfrutar si su sueño era interrumpido a las 6:30 de la mañana por el estrépito de un despertador, tenía que salir fuera de la cama, vestirse, desayunar sin ganas, cagar, mear, cepillarse los dientes y el pelo y pelear con el tráfico hasta llegar a un lugar donde esencialmente ganaba cantidad de dinero para algún otro y aún así se le exigía mostrarse agradecido por tener la oportunidad de hacerlo?”

Otra que me pareció buena fue: “Por cada Juana de Arco hay un Hitler esperando al otro lado de la balanza. La vieja historia del Bien y del Mal”.

No había leído a Bukowski, pero el libro fue como me imaginaba que serían los libros de Bukowski.
Eso no más, esto lo escribí ayer pero VTR tuvo problemas con Internet.

miércoles, mayo 10, 2006

Opinión a la medida

Para la clase de Periodismo de Opinión tuve que escribir sobre la creación de opinión pública por los medios, la gestación de climas de opinión y otras cosas. Al final no escribí tanto de eso.

Opinión a la medida

A través de la instauración de medios de comunicación que responden a necesidades financieras de determinados grupos políticos, el mismo poder es quien termina diciendo qué es lo que pasa en nuestro país. Debates políticos, opinión pública, gente que habla y habla.
Todos son malos, todos se tienen mala, pero mientras tanto se hacen los buenos y dicen que hacen bien su trabajo.
De manera rápida responsabilizo en gran parte al desarrollo histórico del país, desde el golpe y gobierno militar (de menos cantidad de años en el poder que la Concertación, que concretará 20 al fin de Bachelet) y remontándonos a un pueblo de idiosincrasia distinta: que terminó casi olvidándose de los pueblos originarios y con una “occidentalización” de primer nivel. Chile encaja con lo que tiene que ser, un país en vía de desarrollo, sabiendo que el desarrollo es como el conejo que hace correr a los perros en una carrera. El conejo corre seguro de que no lo pillarán, los perros corren sabiendo que no lo alcanzarán pero deben ganarle a los otros para que les den algo de comer, y mientras tanto hay terceros que controlan el asunto y reciben apuestas de otros que pueden o no ganar algo.
Y entonces, ¿Qué hacen los medios? Lo que tienen que hacer, siguen las órdenes de sus dueños. Todas “Las Estrellas” que iluminan las regiones son hijas del gran Mercurio. Dicen su postura, The Clinic lo hace, La Cuarta lo hace, Canal 13 lo hace, Megavisión, Piñera, Edwards, todos dicen su opinión. La gente lee y se informa, se ríe, ve tele, trabaja, saben que hacen su parte. La carrera va a seguir. Los que se llevan la plata son otros.
La opinión a la medida de las circunstancias, ¿Un público atento? Atento a qué, el periodismo sirve otros propósitos. No digan que quieren informar, quizás los periodistas, pero no los medios. El periodismo se prostituyó y sigue a su chulo, el marketing. El poder es de las empresas que pagan la publicidad. La gente compra, compra y opina, opina porque tiene que hablar de algo. ¿De qué? Cosa de ellos, el mercado es abierto y puede leer lo que quiera.