martes, octubre 23, 2007

lunes, octubre 15, 2007

Un lamento o dos...


Un lamento o dos, mejor ninguno ¿no?, claro está y de ningún otro modo en lo posible. Si bien un lamento se oye a lo lejos, bien puede también dejarse de oír. Bien se puede voltear la cabeza y no ver a la señora que ve a Jesús en un féretro de vidrio.
Bien que se puede estar bien sin lamento alguno, ja!, qué mentira que es esa. Mentira esa claro está.